Tulum, Sian Ka’an y mucho más. Vuelo a Cancún.

Para que la entrada tenga cierta lógica  voy a ordenar los ‘must’ por temáticas. Así, puedo hacer listas con las mejores -o más baratas o más accesibles- playas de la zona, los cenotes que visitamos, los yacimientos más populares…. etcétera.

Playas públicas

Es muy importante especificar lo de “públicas”, porque apenas quedan metros de costa de libre acceso. Tanto en la zona hotelera de Cancún, como en toda la línea costera de Tulum, casi toda la arena es propiedad de hoteles y restaurantes. Como es lógico, si te hospedas en ellos tienes acceso a la playa privada. Y aunque no vayas a hacer noche, normalmente basta con que consumas en su restaurante para poder disfrutar de las hamacas y el mar.

Más que nada por principios -aunque a veces no queda más opción que pasar por el aro-, nosotros tratamos de buscar las playas que aún permanecen públicas. Lo ‘malo’ de estas es que a día de hoy suelen tener sargazo. No hay nadie a quien paguen por limpiarlo constantemente, y el resultado es una arena no tan blanca. La vida misma. Pero hicimos un par de descubrimientos que merecen la pena:

¡Warning! El Caribe no siempre está de postal; de hecho no es raro encontrarte la mar picada. Hay un par de puntos en los que se supone que el mar siempre está en calma -Isla Mujeres y Cozumel, por si a alguien le es imprescindible-, pero por lo general es mejor ir con la idea de que probablemente no verás el Caribe que nos han vendido a todos. 

Y disfrutar al máximo, porque ¡ya estás aquí!

PLAYA TULUM

Está cercana a las ruinas, pero para ir hay que llegar desde la carretera que va a los hoteles. Fácil de encontrar.

Está abierta a todo el mundo y el acceso es libre y gratuito. Pero a diferencia de otras playas de la república -la Riviera Maya es un mundo aparte- cierra a las 5 de la tarde. Parece complicado cerrar una playa ,¿verdad? Pues no.  A las 4 empiezan a pasearse por allí los guardas para asegurarse de que se vaya todo el mundo, y a su hora cierran el portón de acceso. Por tanto, no se puede acampar ni hacer noche.

La tienda de campaña que se ve al fondo de la imagen la han puesto solo para el día; para dejar las cosas dentro y demás.

XCACEL playa

Se encuentra a una media hora -en coche- del centro de Tulum. Si viajas en autobús, cualquiera que suba para Cancún o Playa del Carmen puede dejarte en el cruce.

Podría decirse que es la prima menos famosa de Akumal.

* Akumal es súper conocido porque -dicen- abundan las tortugas y es muy popular para ir a practicar snorkel. Lo ‘malo’ de Akumal: se paga entrada, tiene un horario muy limitado, es obligatorio llevar chaleco -que te alquilan a un precio no demasiado justo-, y el mayor inconveniente en nuestro caso… cierra los lunes. Para dejar descansar al entorno y sus animales. 

Casualmente el día que queríamos ir a ver tortugas era lunes, así que buscamos un plan B. El que gestionaba el hostal en el que nos quedamos nos recomendó ir a Xcacel (y el cenote Xcacelito del que hablaremos después). El chico trabajaba a bordo de un velero y se conocía la zona como la palma de su mano, y nos dijo que básicamente había lo mismo para ver en Xcacel que en Akumal (solo que Xcacel está menos explotado turísticamente). Todo eran puntos a favor.

La playa está señalizada desde la carretera, y tanto el acceso como el estacionamiento son gratuitos. Puedes dejar una propina en la recepción a la llegada o a la salida -cierra a las 5- si quieres ayudar a conservar el sitio tan cuidado como está -un grupo de voluntarios se ocupa de ello-.

En nuestro caso la mar estaba picada, así que el snorkel no fue tan impresionante como era de esperar, pero hay arrecife -oscuro, que no blanco- a unos 100-200 metros de la orilla. Y respecto al sargazo, como en todas las playas que no son rastrilladas de continuo; ahí está. Aunque daba la impresión de que sí lo limpiaban de vez en cuanto, porque no había tanta alga acumulada como en otros puntos.

SIAN KA’AN playa

Dentro de la Reserva de la Biosfera Sian Ka’an hay una playa de acceso libre; y es que por raro que suene, toda la costa de la reserva tiene dueño. La carretera pasa a escasos 20 metros del mar, pero no alcanzas a verlo en ningún momento porque además de una densa vegetación, vallados continuos cortan el paso.

 

Tras conducir casi 2 horas desde Tulum, cruzas un puente que pasa por el punto donde se unen la laguna y el mar abierto. Poco después verás coches aparcados sobre un arcén junto a una puerta de hierro abierta de acceso a la playa. Ahí es.

No es pública, pero sí gratuita. La gestiona una asociación que se dedica a proteger el medio ambiente. Viendo que toda la reserva pasaba poco a poco a manos de explotaciones privadas, este grupo juntó dinero para comprar un terreno y así poder cuidarlo y mantenerlo intacto. Como todo, cierra a las 5 de la tarde.

Teniendo en cuenta el poco personal con el que cuentan, la playa está bastante limpia y cuidada. Insisten mucho -como debe ser- en que cada quién se lleve su propia basura, y parece que funciona. La pena es que las corrientes marinas también arrastran plásticos y desechos, que se ven esparcidos por aquí y por allá -aunque los visitantes intentemos recoger lo máximo posible-.

Punta Yuyum 

Siguiendo la carretera hasta donde dice “Punta Yuyum” -en el mapa de Sian Ka’an-, llegas a un punto clave donde bañarte y hacer snorkel. El único pero -que para mí es un ‘pero’ muy grande- es que en el fondo, pegados a las piedras, hay erizos de mar. O sea que hay que pisar con mucho cuidado; o ponerse calzado de agua -no sé si será suficiente-.

La forma negra con puntas como agujas es un erizo de mar.

Cenotes

CENOTE ESCONDIDO Y CENOTE CRISTAL

Desde el centro se puede ir incluso en bicicleta al Cenote Escondido -y el Cenote Cristal que está justo al lado-. Está sobre la carretera que va hacia Muyil (del cual hablaremos también).

Estas  dos piscinas naturales están una frente a otra, cruzando la carretera. El precio por ver un cenote es de 80 MXN (4€ aprox) y si quieres disfrutar de los dos pagas 120 MXN (6€). La verdad es que ambos son muy parecidos, pero una vez de parar en el lugar puede merecer la pena pasar a conocer los dos, sobre todo si tienes el tiempo.

Sus aguas son transparentes aunque bastante frías -como en todos los cenotes que hemos visitado-. La visibilidad para el snorkel es buena en la superficie, aunque como es lógico, cuanto más te sumerges hay menos luz y menos visibilidad. Junto a los ojos de agua también hay plataformas de madera y escalones donde quedarte a tomar el sol y descansar.

Si visitas la Península de Yucatán es casi imprescindible pasar a ver algún que otro cenote -hay más de 2.000- y el Escondido y el Cristal son bonitos, no muy caros y además están bien ubicados. También son conocidos, así que es probable que haya bastante gente.

GRAN CENOTE

(Ver el mapa anterior)

Este sería el cenote popular de Tulum por excelencia. En los últimos años ha ido subiendo el precio y en abril de 2018 costaba 250 MXN por persona (unos 12€). De todos modos tengo entendido que el precio varía si es temporada alta o baja.

No hemos estado, pero la gente que ha ido dice que es muy bonito y recomendable. Nosotros pasamos de largo porque el parking estaba hasta arriba -era semana santa y temporada altísima- y no teníamos mayor interés en verlo corriendo.

Viendo fotos en internet, etcétera, no me arrepiento de haber aprovechado el tiempo para ver los demás. Pero bueno, el dato hay que darlo porque es El Gran Cenote de Tulum. Toda una eminencia.

XCACELITO

Este cenote es súper pequeñito y está “dentro” de la playa Xcacel. Es bonito, y una vez que has llegado a Xcacel merece la pena pasar a verlo, pero la verdad es que no es que sea impresionante. El mayor problema es que hay mucha gente; casi toda la que llega a la playa.

Como todo el mundo entra al agua a la vez, también se vacía a la vez. Por eso está desierto en la foto. Jejeje.
El que haya mucha gente no significa que te estén pisando todo el rato tampoco. Se puede disfrutar del agua en calma, como se aprecia aquí =)
Este bellezón lo capturó Mikel en el fondo del cenote. Yo la había visto cerca de superficie y la intenté seguir pero fue más rápida.

Desde el estacionamiento hay que andar unos 10 minutos hacia la derecha (el sur), y después esperar turno. Jaja. Al ser pequeño, solo dan acceso a grupos de 30 personas. Una vez dentro tienes unos 20 minutos para bañarte y demás, y para fuera. Pero ya que está ahí, merece la pena -como todo en la vida-.

MULTUN-HA

Este cenote es totalmente subterráneo -no hay luz natural-, y para llegar al cuerpo de agua hay que bajar unos 20 metros por unas escaleras de caracol. Lógicamente, las escaleras son hechas por el hombre y dentro hay lámparas instaladas para poder apreciar la cueva.

Por la zona -por toda la península- hay muchísimos de este tipo, pero nos decidimos por este dada su ubicación. Está muy próximo a las ruinas de Cobá -hablaremos más abajo- y el acceso son tan solo 30 MXN (1,5€). Nos gustó porque además no había mucha gente y el agua estaba cristalina. Poco pez, eso sí.

La foto no es ninguna maravilla, pero sirve para hacerse a la idea. En el momento solo pensaba en meterme al agua, y no presté atención al material audiovisual. Por entonces todavía no había empezado con la página web…

Yacimientos arqueológicos

TULUM: con vistas al mar.

Son las primeras ruinas que hemos visto a orillas del mar, y la estampa es impresionante. Además de la ubicación, todo el parque está muy cuidado y los jardines son preciosos, lo que crea un conjunto ideal. Las edificaciones, por supuesto, se encuentran en muy buen estado -reconstrucciones, en su mayoría- y a lo largo del recorrido hay varios carteles explicativos, por si eres de los que prefiere descubrir los lugares sin guías.

Dentro del parque hay dos playas a las que se llega bajando unas escaleras de madera. Tengo entendido que la segunda -y la más pequeña- es ideal para hacer snorkel, pero (como ya he dicho no sé ni cuántas veces) la mar estaba picada cuando llegamos y la visibilidad era nula. También estaban hasta arriba de sargazo; qué se le va a hacer.

Lo recomendable -como en todos los sitios tan turísticos como este- es ir a primera o a última hora. Por un lado, porque así evitas el mogollón de gente que suele juntarse a mediodía, y por otro lado, porque las horas de mucho sol son difíciles de aguantar a la intemperie, y más aún de paseo sin un baño refrescante.

¡Ojo! En la caseta de la entrada, el mismo hombre que te vende la entrada al yacimiento probablemente te ofrezca un tour en lancha. No fiarse. El precio que te dé no tiene por qué ser excesivo, pero… te dirá que el mar está ideal para hacer snorkel -incluido en el tour- aunque haya un oleaje como para tumbar mercantes. True story. Antes de pagar o subirte a ningún bote, asómate a ver cómo está el mar, y si puede merecer la pena el snorkel tan ideal que te van a vender.

Como casi todos los yacimientos que forman parte de la red del INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia), la entrada a Tulum cuesta 70 MXN (3-4€) por persona.

El único pero -si tuviera que buscarlo- que le pondría a la Zona Arqueológica de Tulum es el hecho de que no se pueda subir a ninguna de las construcciones, aunque es perfectamente lógico. Para disfrutar de la vista de pájaro no queda más remedio que visitar la Pirámide de Cobá (siguiente punto).

COBÁ: su famosa pirámide.

Una media hora al norte de Tulum, Cobá es uno de esos yacimientos que todavía no sale en el Top3 de las listas internacionales, y que tal vez por eso aún conserva un encanto especial. Ojo, Coba recibe cientos -¿miles?- de visitas al día; raro sería que te encontraras solito en la cúspide, jeje, pero no te encuentras con mareas de gente esperando a tomarse la misma foto.

Aunque lo más popular -con razón, creo yo- es la pirámide, la Zona Arqueológica cuenta con varias aldeas para visitar y largos senderos que las comunican entre sí. El recorrido completo serán unos 8 kilómetros -triangulando los puntos clave y contando la ida y la vuelta-.

Aunque se puede recorrer caminando sin ningún problema, también existe la opción de alquilar bicis o pagar a alguien para que te transporte en bicitaxi. Diría que más del 50% de la gente que visita estas ruinas alquila bicicletas, y por eso se ven por todas partes. Si vais a hacerlo andando, es importante apuntar que  los caminos están flanqueados por árboles y una selva densa, por lo que el paseo se hace bastante agradable y no demasiado caluroso. Posdata: está prohibido fumar.

El único precio fijado por el INAH es el acceso al yacimiento -70MXN por persona-, puesto que tanto el estacionamiento como el alquiler de bicicletas son gestionados por los ejidos de Cobá -las comunidades dueñas del territorio-. Los precios son más o menos estos: 50 MXN por aparcar, 200 MXN por 2 horas de bicitaxi y 350 MXN por un guía. Pero vaya, que son bastante volátiles.

MUYIL: ruinas en la reserva.

Es uno de los pocos yacimientos que se encuentran dentro de la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an. Lo más llamativo de sus edificaciones es que alguna aún conserva restos de pinturas negras y rojas, pero sobre todo -al menos es lo que más me gustó a mí- lo que la hace especial es su entorno.

Para llegar hay que conducir unos 20 kilómetros desde Tulum por la carretera que va a Carrillo Puerto. El acceso está sobre la propia carretera, así que imagino que será sencillo apearse allí mismo del autobús.

Caminando alrededor de las ruinas puedes sumergirte en la selva -recomendable ir tapado desde los tobillos hasta la cabeza, los insectos no descansan ni al mediodía- y siguiendo una pasarela de madera llegas hasta la laguna del mismo nombre; Muyil. Desde este embarcadero salen tours -también gestionados por los ejidos- cada poco tiempo para recorrer los manglares y el agua turquesa de la laguna (de tours hablaremos justo después). Por desgracia el fondo en el embarcadero es un barrizal que imposibilita el baño.

La entrada cuesta solo 30 MXN (1,5€) y el parking es gratuito.

Tours en barco

TULUM DESDE EL MAR

Desde Tulum -como es lógico- puedes contratar todo tipo de barcos (desde lanchas hasta veleros de lujo) para recorrer la costa. En general todo el servicio turístico está en manos de dos grupos de gestionan las licencias, pero también hay unos pocos “marineros” que operan -un poco- al margen de la regulación. En lo que consiguen los permisos y demás. En todo caso, los precios no varían mucho de unos a otros, y hay un estándar bastante estipulado.

  • Tour de snorkel en lancha (el mismo que nos intentó vender el señor de la caseta de cobro): son 2 horas que incluyen un paseo por la costa de Tulum, visita a las ruinas, snorkel en arrecife y algo de comer y beber. Ronda los 800 MXN por persona (40€ más o menos) aunque todo depende de tus habilidades para el regateo.
  • Tour de snorkel y paseo en velero: es muy parecido al anterior, pero en lugar de ir acompañado por el sonido del motor fueraborda, disfrutas del viento. 80-100 USD por persona por un paseo de 4 horas. Como veis, pasado un caché los precios empiezan a barajarse en dólares estadounidenses.
  • Transporte a Sian Ka’an: llegar por carretera a Punta Allen -el pueblo ubicado en mitad de la Reserva- supone más de 4 horas de coche porque la pista no está asfaltada y tiene bastantes curvas. Por lo tanto, la opción más rápida es ir en barco -ya sea en lancha o en velero-, aunque no es la más económica, ni mucho menos. Por llevarte y recogerte -el día que les digas- cobran entre 100-150 USD por persona.
  • Catamaranes de fiesta, etcétera: ni siquiera preguntamos -para qué-, pero imagino que habrá mucha oferta y demanda. Me refiero a estos barcos enormes con capacidad para 200 personas que se pasean por la costa con la música a tope, y cuentan con barra libre de alcohol en ¡vasos de plástico!.

MUYIL en lancha

Como comentaba unos párrafos más arriba, desde el embarcadero que hay en la Zona Arqueológica de Muyil se realizan tours en lancha para recorrer las lagunas de Muyil y Chunyaxché -justo al lado-.

Los grupos -de 8 a 10 personas- salen cada hora, o en su defecto cuando se llena el bote, y el paseo dura entre 2 y 3 horas. A lo largo de la excursión te llevan a conocer la laguna de Chunyaxché, para lo cual atraviesas una zona de mangle y aves, y creo que hay un punto en que te dejan echarte al agua para darte un baño. Como ya hemos comentado, la orilla de la laguna es un barrizal -aunque sea barro blanco y parezca una arena ideal- y por tanto no puedes entrar a nadar. El resultado es algo así como si hubiera arenas movedizas.

El precio es de 700 MXN por persona (35€). Para el tipo de tour que ofrecen, la verdad, nos pareció que estaba un poco por encima de su valor; un recorrido parecido -en lancha colectiva- en México suele rondar los 200-400 MXN por persona. Pero como el territorio está gestionado únicamente por los ejidos, ellos son los que acuerdan un precio para toda la comunidad y no hay nada que hacer. Todos cobran lo mismo.

SIAN KA’AN: MANATÍES

No está demasiado indicado en el google maps, pero pongo aquí una captura para que os podáis hacer una idea de a qué altura queda más o menos. Hay que conducir 1 hora y media aproximadamente desde que entras a la Reserva, y cruzar una puerta de madera para acceder al centro de visitantes. Va foto:
Esta es la entrada. A mano derecha según vas llegando desde Tulum en dirección Punta Allen.

Una vez dentro del Centro de Visitantes -la entrada es gratuita- hay un mirador construido en madera súper bonito desde el que observar la selva y al fondo la laguna, sus manglares… todo. La verdad es que el sitio es una pasada. Puede que te toque esperar para subir, porque solo puede haber 5 personas arriba, pero nos dijeron que no suele haber demasiada fila.

Este centro de visitantes queda bastante lejos de Punta Allen -unas 2 o 3 horas de conducir- que es donde llega la gran mayoría de la gente que visita Sian Ka’an, así que no se dan grandes aglomeraciones. La reserva es muy grande, la carretera regular y el transporte público nulo, así que mucha gente va por mar directamente a Javier Rojo Gómez; el pueblo que se conoce como Punta Allen -no tengo ni idea de por qué-. O sea, que se respira mucha tranquilidad en toda la zona. 

No conocemos Punta Allen por culpa de un error de cálculo -jajaja-. Según google maps desde Tulum deberían ser 2 horas de coche; pero google por lo visto no toma en cuenta el tipo de carretera… y en realidad necesitas 4 horas para recorrer la distancia. Era una excursión para el día, así que nos conformamos con un paseo en lancha y un rato de estar tirados en la playa. Not bad. 

A lo que iba: el tour en lancha por Sian Ka’an y los manatíes. 

En el mismo Centro de Visitantes hay un bonito embarcadero desde el que parten los botes en busca de manatíes. Podría decirse que el sistema es parecido al de Muyil (está gestionado por los ejidos y cuesta 700MXN por persona), pero con 3 grandes diferencias: el bote es para el grupo que lo contrata y parte cuando quieras -sin tener que esperar a que se llene-, te aseguran ver manatíes y te sacan al mar a darte un baño -y así conocer el Caribe de verdad-. El tour dura alrededor de 2 horas y media en total.

Vale, vamos a confesar una cosa: vimos los manatíes -muchos, de hecho- pero a la distancia a la que estaban tranquilamente podían ser peces grandes, o incluso un buzo sacando figuras de manatíes. Jajajaja. Pero el paseo sí que era bonito. Y el Caribe estaba allí esperándonos, donde la laguna se junta con el mar. A pesar de haber olas y estar el mar revuelto en todas las playas que vimos durante esos días, en este punto (donde nos llevaba la lancha para un rato) el agua estaba azul, cristalina y limpísima. Mereció la pena. El lugar es accesible desde el puente sin necesidad de lancha, pero no sabemos como de seguro será abandonar el coche en la carretera, que queda bastante retirada.

Me dieron un chaleco en el que ponía Chocolatera 1. Ejem… ¿se le puede pedir más a la vida?

Transporte

El alquiler de coches del Aeropuerto de Cancún es de los más baratos que hemos visto nunca, incluso en temporada alta -como lo era en Semana Santa-. Además, como viajábamos en grupo de 4 personas salía más rentable el alquiler que pagar todos los billetes de autobús.

Por lo tanto, y aunque no es muy habitual en viajarsinprisa.com, sí que recomendamos a los pequeños grupos que alquilen un coche para poder moverse con más libertad.

También hemos visitado la Península de Yucatán sin coche propio, y la experiencia nos dice que una vez llegas al lugar te encuentras muchísimo más servicio de transporte público que el que se anuncia en internet. Muchísimo más. Y llega a casi todos los rincones, por recónditos que sean. Eso sí, el desplazamiento siempre será bastante más lento.

Alojamiento

No es sencillo encontrar un sitio donde acampar libremente, porque todo el territorio está controlado o por empresas hosteleras o por ejidos. Así que lo más económico sería tirar de hostales; en algunos incluso es probable que te dejen acampar o montar la hamaca.

En cuanto a reservar alojamiento… seguiría aconsejando NO reservar. Raro será el día que de verdad esté todo ocupado -nosotros fuimos en plena Semana Santa y de víspera aún salían ofertas en Bookin, así que echad cuentas-. Y a la hora de buscar opciones económicas, recomendaría hacerlo en los centros urbanos -lejos de las primeras líneas de playa, claro-.

Si en cambio buscáis un hotel con acceso a la playa, hamacas blancas e infinity pool… sí aconsejaría buscar ofertas online. En estos casos no suele funcionar lo de aparecer a regatear a las puertas.

Como ya sabréis a estas alturas -si leísteis en su día el post sobre Cómo organizamos un viaje– nos gusta viajar sin un itinerario fijo, y rara es la vez que vamos a un hotel como el descrito arriba -una vez fuimos a un Todo Incluido en Cuba, un despropósito previo a la Filosofía de Viaje que terminamos de adoptar después-.

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2 respuestas a “Tulum, Sian Ka’an y mucho más. Vuelo a Cancún.”

  1. […] poco vinieron de visita mis padres, que ya habían conocido Yucatán. Y decidimos que lo mejor era embarcarlos en un road-trip por la zona central del país, […]

  2. […] TULUM y SIAN KA’AN; desde Cancún […]

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