Fin del Road-trip por México central (Semana 2)

¿Os acordáis del road-trip que hicimos con los padres de Mikel? ¿Aquel sobre el que Mikel publicó la semana pasada? Hoy cerraremos un ciclo… esperando que los tips sirvan de ayuda para que alguien pueda tomarnos el relevo. O para que alguien más pueda disfrutar de estas maravillas no tan publicitadas de México. 

Al final del post, también hemos incluído un apartado con las posibles variaciones que se le pueden hacer a nuestra propuesta. Ventajas del Do It Yourself (hazlo tú mismo).

Semana 2: ciudades, mariposas y un volcán

Estas son las paradas y puntos clave que vamos a recorrer:

Guanajuato – Guadalajara – Tequila – Morelia – Patzcuaro – Valle de Bravo-CDMX

Los siguientes cuatro días serán más “civilizados”. A estas alturas, la mayoría estarán ya un poco cansados de ríos-cascadas-pozas-charcos, así que nos dirigimos a Guanajuato, una ciudad minera, con un casco histórico espectacular, que poco tiene que ver con el resto de las ciudades coloniales. Como dato curioso: a diferencia de otros sitios en México, hay mucha gente en la calle por las noches.

El centro de Guanajuato está repleto de calles empinadas y túneles subterráneos. Tanto, que incluso por debajo de la universidad -en la foto- pasa una ‘carretera’; de ahí la gran rampa escalonada de acceso.

De ahí seguimos hasta Guadalajara, la segunda ciudad más poblada de México y la capital de Jalisco, con una absurda cantidad de buffets chinos a precios ridículamente bajos -dato anecdótico-. Su casco histórico es imperdible; repleto de edificios majestuosos y avenidas amplias adornadas con fuentes. 

Si tienes curiosidad por saber más de Guadalajara -y los sitios ‘chulos’ de alrededor- te recomiendo este post para conocer un poco de Jalisco en 4 días =)

En nuestra tercera visita a Guadalajara tuvimos la suerte de ver cómo llenan las fuentes -que hasta entonces creíamos que siempre tenían agua-. Curioso.

Guadalajara también es la cuna de cosas tan emblemáticamente mexicanas como el tequila y los mariachis. Para lo primero, lo suyo es visitar el propio pueblo de Tequila -aunque el pueblo en sí mismo merece la pena, no hace falta destilar excusas-, y para lo segundo visitar Tlaquepaque en el propia área metropolitana. 

Lo típico -aparte de los tours que mencionaremos al final- en Tequila es tomarse un ‘cantarito’ en la plaza del pueblo. Una combinación de tequila, jugo de toronja, jugo de naranja, limón, squirt al gusto, sal y gajos de toronja, naranja y limón. Aunque juraría que en la mayoría de sitios se ahorran los gajos de fruta xD
La calle Independencia -que pasa por la alameda central de Tlaquepaque- está repleta de galerías de arte, restaurantes con patios coloniales increíbles y puestos de artesanías.

Morelia es la capital de Michoacán, y personalmente, mi ciudad preferida en México -CDMX aparte-. Colonial, pero en otro estilo, con bastante actividad incluso por la noche, y un incipiente círculo de cocina vegetariana -como 5 restaurantes en el centro, que, por aquí, es una locura-, es distinta de las otras capitales del país.

Desde Morelia, tenemos Pátzcuaro a tan solo 40 minutos; un Pueblo Mágico de casas blancas y rojas, con muchísima presencia de madera en la arquitectura, algo que no se suele ver mucho en México.

Pátzcuaro se encuentra a orillas del lago que le da nombre, y cuenta con varios embarcaderos desde los que llegar a la isla de Janitzio en barco. Ésta isla se vuelve especialmente popular -vamos, que no cabe un alfiler- en el Día de Muertos. Nosotros fuimos entre semana, y por tanto no había servicio hasta que se juntara un grupo de 10 personas -éramos 4-, aunque también existe la opción de contratar un tour privado. Como consejo: si tenéis la opción, llegad en grupo grande. Y si vais entre semana, la lógica invita a pensar que habrá más gente, pero al menos tendréis servicio regular de ‘barco’.

Estando en esta zona entre noviembre y marzo, sería pecado no visitar uno de los santuarios de la Mariposa Monarca que hay en la sierra; los lepidópteros bajan volando desde Estados Unidos e incluso Canadá para hibernar aquí. Cubren árboles enteros, y en al final de la época, se mueven en nubes cuando les da el sol. Si no lo ves, creerías que son efectos especiales.

Según nos explicaron, llegan a estos santuarios a aparearse, y después mueren. De hecho, el suelo está repleto de ‘cadáveres’ -alas sin cuerpo-, porque sirven de alimento a varias aves pequeñas que habitan en la zona.
En video se aprecian mucho mejor, pero todas esas ‘manchitas’ negras en el cielo son mariposas. Lógicamente.

Estamos ya cerca de Valle de Bravo, un pueblo mágico en Edomex, con una línea arquitectónica parecida a Pátzcuaro, pero con un lago rodeado de volcanes extintos, que recuerda a Atitlán (Guatemala).

Embarcaderos en Valle de Bravo. En realidad esta es la parte más “bonita” del lago; porque en el muelle principal el paisaje se ve un poco entorpecido por todos los ‘yates de fiesta’ amarrados al frente.

La Peña de Valle de Bravo, o la Peña de La Cruz, está a media hora caminando del centro, y -además de ganarte el desayuno, o la cena, o lo que sea- ofrece unas bonitas vistas del entorno. Una sencilla y merecedora excursión.

La Cruz de la peña.
Vistas al lago y a uno de sus barrios más exclusivos. Puede uno pasarse un rato tratando de elegir con cual de todas las mansiones se quedaría… y no decidirse nunca. Jaja.

Valle de Bravo resulta ser, además de un pueblo con mucho encanto, un trampolín perfecto para madrugar -0530 am saliendo- y subir al Nevado de Toluca, un volcán con 2 lagunas en su cráter y una arista que llega a los 4680msnm. Se puede subir por terracería hasta los 4300, así que nunca coronar un 4000 será más sencillo. Atención al mal de altura.

Sobre el Nevado publicamos una entrada muy completita hace apenas un mes =) Clic aquí para ir a verla.

Y ya, para finiquitar, la Ciudad de México. Es un lugar único, con actividades para todos los gustos; murales, fiesta, cocina, museos, mercados… da igual cual sea tu plato de gusto, hay algo seguro. En la última visita, para una mañana larga, visitamos el Zócalo, el Palacio Nacional, un mercado de Meximierdas, la farmacia París, y la Roma, una de las colonias más emblemáticas -y hípsters-. 

Había querido fotografiar el Zócalo más de una vez, pero siempre lo encontraba con puestos, o carpas, o cerrado porque había alguna carrera de coches… Por suerte, esta última vez solo había jardines temporales instalados por la plaza. Aún mejor 😀

El interior del Palacio de Gobierno es precioso, y además está repleto de murales -si vas a mirarlos al detalle necesitas mínimo un par de horas-. Fue la primera vez que entrábamos a conocerlo -no tenemos perdón- y merece la pena. El acceso es gratuito, y lo mejor es llegar a las 09:00, porque después se forma una cola importante; la cual nosotros vimos al salir. Por suerte.

Pero como bien sabéis, no es la primera vez que pasamos por la CDMX -de hecho estuvimos viviendo unos meses en 2017- y hace un tiempo publicamos un listado con nuestras 5 cosas preferidas para hacer / visitar en la ciudad. 

Paréntesis en Toluca.

Aunque no hacía ninguna falta -esto lo supimos después-, nosotros fuimos a Toluca -capital del Estado de México- la víspera de subir al Nevado, con intención de acortar distancias. Lo cierto es, que aunque el centro de la ciudad es bonito, no te ahorra demasiado tiempo por la mañana, así que tenemos dudas respecto a si recomendarlo.

Sea como fuere, el paseo me sirvió para ampliar mi colección de fotos en letras. Las hay por todas partes y un día subiré un collage muy grande.

Variaciones

Lo divertido de unas vacaciones es entallarlas a tus inquietudes; nosotros, por ejemplo, no somos de parar mucho -está bien, nada- en museos, pero si es tú caso, necesitarás calcular más tiempo para las ciudades grandes, y menos para las áreas rurales. Si ya conoces Guanajuato, Aguascalientes puede ser otra vía entre Real de Catorce y Guadalajara, con museos interesantes.

Playa

Lo prometido es deuda, y al principio comentaba que no es complicado incluir playas. Los principales desvíos son hacía Tampico al salir de Tanchachín -os permitirá conocer el Golfo de México y manteneros lejos de los destinos turísticos con proyección internacional- y la costa de Michoacán y Guerrero desde Morelia -Zihuatanejo tiene el atractivo de ser el lugar de retiro de Morgan Freeman en “Cadena Perpetua”, y Ostula es costa prácticamente virgen-.

Es conveniente consultar cómo está el tema de seguridad, ya que toda la costa y partes de la serranía de Guerrero y Michoacán son espacios inestables en este sentido.

Compras/Arte Local

Vaya por delante que no simpatizo con esta idea del turismo, pero ahí va:

Yo -Ane- tengo un pequeño problema con las mochilas de tela; que me gustan todas. Pero por lo demás me contengo bastante en tema souvenirs. Y es difícil, porque venden auténticas maravillas en México.

Los dos puntos principales en el recorrido para comprar manifestaciones artísticas y llenar tu casa de color están en Guanajuato y en Tlaquepaque; ambas están llenas de galerías, donde los precios empiezan en 500 pesos y llegan a los miles de dólares.

Posibles desvíos en está línea son también San Miguel de Allende -50 min. desde Querétaro, 1h30min desde Guanajuato-, con galerías para todos los gustos, especial fama por la artesanía de cristal, y un extraordinario centro colonial -lo de extraordinario ya suena super gratuito a estas alturas, ¿verdad?-.

Valle de Bravo, Morelia y Pátzcuaro también tienen cosas, aunque en menor medida. Y en la CDMX hay de todo.

Visitar volcanes

Además del Nevado de Toluca, en la ruta quedan cerca el volcán de Tequila, el Paricutín desde Pátzcuaro -última erupción en 1943, enterrando un pueblo del cuál aún se puede ver medía iglesia tomada por la lava-, y para los muy montañeros, el Iztaccihuatl desde CDMX -2 días de ascensión, 5215msnm-.

El volcán Tequila al fondo de un campo de agaves.

Chamanismo/Espiritualidad

Wirikuta es un semidesierto con mucha presencia de peyote -una cactácea en serio peligro de extinción, con efectos alucinógenos- que se utiliza para con fines ceremoniales. Es sencillo encontrar guías espirituales y chamanes que ofrecen servicios en Real de Catorce y alrededores, mayormente con peyote, pero también con ayahuasca, aunque esto no sea la especialidad local. Un viaje normal dura unas ocho horas, y es cansado tanto a nivel físico como emocional, por lo que sí piensas realizar alguna de estas actividades, programa por lo menos un día completo.

Las tres “florecitas” de la foto son peyotes. Publicamos una entrada con bastante información el año pasado. Puedes leerla haciendo clic en este link =)

DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: solo reflejo la disponibilidad de estos servicios, que nada tienen que ver con nosotros. Desde Viajar Sin Prisa no promovemos el uso de ninguna droga, y los textos son meramente informativos.

Senderismo

Como ya ha reflejado Ane en otros post, México es un país con un tremendo potencial para el senderismo, y con cero cultura del mismo. Los senderos no están señalizados, los mapas son escasos y malos, y en todos los ejidos te dirán que ir a la montaña sin un guía -de los suyos, y bien pagado- es una muerte segura a manos de los pumas, cascabeles, barrancos o congelación. El guía, por supuesto, no tiene ningún tipo de acreditación internacional de alpinismo.

Mi mayor experiencia -recordad que es Mikel quién escribe; Ane es más vaga- con el senderismo en México fué cruzar la Sierra de Catorce desde Matehuala a Estación Wadley, acompañado por un sujeto que siempre me impulsa a embolaos -creo que es mutuo-.

Estas dos fantásticas fotos -cero sarcasmo, me encantan- fueron tomadas por “el sujeto que acompaña a Mikel en los embolaos”. En la primera se ve la Sierra de Catorce desde el desierto de Wirikuta. Y en la segunda está Mikel caminando por la cresta de la sierra.

La realidad es que, estando en territorio de pumas, coyotes, y cascabeles, no vimos atisbo de ninguno. El problema es perderse. Unas cuantas veces al día. Por tanto, hay que calcular mucha agua, una brújula, y bastante batería para el Google Maps. No hay cobertura, y no hay equipos de rescate para ir a buscarte fuera de las principales rutas -Izta, Nevado, etc.-.

Sin embargo, hay rutas preciosas además de la mencionada: en Sierra Gorda, en la Huasteca, por Wirikuta si te gusta el semidesierto, en la sierra en Michoacán, y en los alrededores de Valle de Bravo. Y nadie te molestará por acampar donde te dé la gana.

Tequila y mezcal

Para aquellos no versados en el tema, el mezcal es un destilado de cualquiera de las especies del maguey, sin consejo regulador de la denominación de origen. El tequila, un destilado del agave azul Weber, una variedad muy específica de maguey, con denominación de origen. Se podría decir que el tequila es al mezcal lo que el cognac al brandy.

En las zonas donde se produce se puede comprar a buen precio y en grandes cantidades. Dato.

Menciono esto porque en este recorrido se pasa por algunas de las zonas comprendidas en dicha denominación de origen, y por uno de los puntos más afamados por la producción de mezcal; la sierra en Michoacán. Al contrario de la creencia popular, la DO del tequila incluye municipios que no están en Jalisco, y que se cruzarán al pasar por Guanajuato y Michoacán. El Palacio de Gobierno de Guadalajara tiene una exposición permanente sobre el tequila, y hay un sin fin de lugares donde catar ambas bebidas. Casi todas las destilerías ofrecen tours para conocer la producción, algunas tienen hoteles, y los sábados, Jose Cuervo ofrece viajes en expreso desde Guadalajara a Tequila, con visita a Mundo Cuervo. 

Este gigantesco cuervo os estará esperando.

Deja una respuesta

Solve : *
29 − 8 =