4 días en Jalisco: Guadalajara, Chapala, Tlaquepaque y Tequila.

Si vas a conocer Guadalajara (Estado de Jalisco, México), tal vez quieras aprovechar para visitar un par de lugares cercanos. Por supuesto, todo depende del ritmo que quieras llevar en tu viaje, pero aún y yendo sin vehículo propio, hay excursiones sencillas y preciosas que puedes organizar desde la ciudad. Aquí os dejamos un pequeño listado de la que fue nuestra selección, y al final del post -como de costumbre- unos consejos para desplazarte en transporte público.

Lago de Chapala

Ubicado a sur de la ciudad de Guadalajara, esta laguna es el lugar ideal para pasear y desconectar de las grandes urbes. Chapala, además de dar nombre al lago, es uno de los pueblos principales, y el primero al que llegas por carretera desde Guadalajara.

Algún día me tomaré el trabajo de recopilar TODAS LAS FOTOS que tengo en letras de lugares; que en México hay por todas partes. Se ha vuelto una costumbre ya. Jejeje. Letra que veo, letra con la que me tengo que hacer una foto. ¿Para qué? Yo qué sé.

Chapala pueblo:

Tiene un largo malecón lleno de restaurantes y embarcaderos, y unas vistas preciosas -sobre todo si el día está despejado; que es casi siempre-. La única pena que nos quedó a nosotros fue el hecho de que el agua no sea demasiado “apta para bañarse”. Supongo que nadie te lo prohíbe, pero si te acercas lo suficiente puedes apreciar que no está tan limpia como cabría esperar. Podría decirse que se trata de un lago urbano, por lo que no hace falta meter un traje de baño en la mochila.

El centro -del cual no tengo fotos, lo siento- es pequeño y acogedor, con calles empinadas y bastante encanto. Alrededor de la plaza central -donde llegan los autobuses- se desarrolla gran parte de la vida del pueblo, y además de puestos, pastelerías y restaurantes, puedes encontrar muchas de tiendas especializadas en huaraches mexicanas -a buen precio, por cierto-. Hago este -raro en mí- apunte, porque es el sitio donde más variedad de calzado artesanal he visto hasta ahora.

He ‘robado’ la foto de google imágenes, pero es solo para que sepáis de qué calzado hablo. Jeje.

Anecdótico / alojamiento: los hoteles rondan los 500-800 pesos la noche (unos 25-40€). Nosotros tuvimos la suerte de ir a dar con una señora que rentaba habitaciones encima de una pastelería. He buscado en google maps, y la dirección es calle Morelos 182; por si a alguien le interesa. El apartamento estaba recién reformado -hacía poco que había empezado a rentar-, súper limpio y junto a la plaza. Costaba unos 300 pesos (15€) si mal no recuerdo.  

En este puesto sobre el malecón recolectaban dinero para: A, muro Trump. Y B, túnel Chapo. Jajajaja. Es buenísimo, ¿o no?
No puedo cerrar el capítulo de Chapala sin compartir esta foto. Estábamos tomando una cerveza al final del paseo -una excepción- cuando llegó un grupo de mariachis que no se calló en todo el rato que estuvimos allí. No hace falta que os diga que no me apasionan, ¿verdad?

Ajijic:

Es el “siguiente” pueblo a Chapala -también a orillas del lago- y un oasis lleno de estadounidenses jubilados. Literalmente. Incluso tienen un club para la tercera edad, gestionado en inglés y donde solo te atienden en inglés -entramos, por eso lo sé-.

Las calles están aún más cuidadas que en Chapala, todas empedradas, con banderitas decorativas, llenas de carteles escritos en inglés, y señores paseándose en carritos de golf. Es curioso, cuanto menos. El lado “negativo”: los precios también son para estadounidenses, desde las rentas hasta las cervezas.

Los restaurantes de la “orilla” en Ajijic están más alejados de la laguna, como en el caso de esta foto. Nosotros solo estuvimos de paso por un par de horas, pero según he visto en internet, al final de malecón incluso se pueden montar casas de campaña. No parece mal sitio donde dormir. Además, dada la cantidad de población extranjera, yo apostaría a que la zona es segura.

Ajijic está hecho con gusto, la verdad, y el paseo está súper cuidado y limpio.

Tequila

Bueno, y ¿qué puede haber en Tequila? ¡Bingo! Tequila. Y un pueblo encantador. Pero sobre todo, tequila.

Este popular destilado es originario del municipio de Tequila -por eso el nombre-, de ahí su fama. Diría que casi todo el que llega a Guadalajara hace un tour para conocer este pueblo y probar un poquito de su cosecha. Jeje. Al final del post daré algo de información sobre opciones -tours cerrados o tours Do It Yourself, vaya- para aprovechar la visita al máximo. 

Nosotros llegamos hasta allí por nuestro propio pie -en bus, no fuimos andando porque está lejos- y negociamos una visita a la destilería Orendain, que incluía también un recorrido en “tranvía” turístico por el pueblo. En total fueron algo más de dos horas.

De todos modos, como mejor se ve el pueblo es paseando -también hay museos en los que entrar-, porque puedes parar en los puestos callejeros a tomarte todas las palomas que quieras. Una paloma es tequila con jugo de toronja, y más cosas que le añaden al tarrito de barro -que por cierto, luego te quedas de recuerdo-.

En las destilerías -imagino que en todas funcionará parecido, aunque tengo entendido que no en todas son igual de generosos- te explican todo el proceso del tequila (***) y después te dan diferentes variedades para probar. Hasta aquí todo lógico, ¿verdad?. Un consejo, aunque también es bastante lógico; cuanto más “amiguete” te hagas del que sirve las degustaciones, más te darán de probar. Jeje.

*** He puesto justamente el link a la explicación de cómo se produce el tequila en la web de Casa Orendain, porque es donde fuimos. No es por hacer publicidad, ni promoción, ni nada de eso. 

Un par de fotos de nuestra visita a la destilería. Son del “durante” y el “después”, así que podéis comprobar que tampoco es que te den una botella para meterte entre pecho y espalda 😛 Todo en orden.
La Hacienda Sauza. Así lucen los campos de agave azul, aunque este es pequeño. Sobre la carretera se pueden ver kilómetros y kilómetros de plantaciones de agave. Un mar “azul” peculiar y precioso.

Tlaquepaque

El municipio San Pedro Tlaquepaque forma parte del área metropolitana de la ciudad de Guadalajara. Está al sur de la capital y es uno de los puntos más turísticos de la zona. Cuenta con la denominación de Pueblo Mágico, y sus calles coloniales están repletas de colorido. Las plazas están decoradas con bonitos quioscos, y repletas de mercados y puestos de artesanía, además de cafés, hoteles y restaurantes “de lujo”. También hay lugares más económicos donde tomarte algo, claro.

Tanto si vas a darte un capricho, como si solo planeas pasear, merece la pena conocer Tlaquepaque. Aunque -aviso a navegantes- a aquellos que conozcan Coyoacán en la Ciudad de México tal vez les resulte ‘demasiado’ familiar. Especialmente cuidado y adornado, pero es, al fin y al cabo, una ciudad colonial. Es un bonito contraste respecto a la grandiosidad de la ciudad de Guadalajara, a escasos 10 kilómetros.

Como último apunte, entra a cotillear las tiendas de artesanía; las casas coloniales donde están ubicadas merecen una visita en sí mismas, y las manifestaciones de arte huichol que contienen son espectaculares.

El cuadro de estambre que protagoniza la foto está justamente hecho con estambre; es decir, se crea presionando hebras de lana -el estambre- con cera y resina a una tabla. Además de ser muy coloridos, están repletos de simbología huichol.
De hecho, cuando hice esta foto pensaba en recrear algo parecido yo por mi cuenta. A día de hoy no me he puesto a ello aún…

Centro Histórico de Guadalajara

El centro de Guadalajara tiene para todos los gustos; el edificio neoclásico del Teatro Degollado, la Catedral que pegaría perfectamente en Sevilla, el colonial Palacio Municipal o el Hospicio Cabañas se alternan con amplias plazas y calles peatonales, creando un conjunto urbano muy agradable.

Esta fuente se encuentra en Paseo Degollado, y al fondo se ve el Instituto Cultural Cabañas.

No vamos a enumerar cada uno de los edificios ilustres de la ciudad, que tiene múltiples -no entendemos que el propio centro no sea patrimonio de la humanidad-, pero comentaremos algunos “imperdibles” para nosotros.

Vista de la Catedral desde la Plaza de la Liberación.

Aparte de callejear por toda la zona, entrar en el Cabañas es un “must”, ya que tanto muros como techo de la capilla están cubiertos por 57 frescos de Orozco, que incluso para ignorantes totales del arte como nosotros resultan sobrecogedores. Los martes la entrada es gratis para todos.

Los techos de Instituto Cabañas adornados con murales de Orozco.

Al suroeste de allí, el mercado San Juan es un buen sitio para picar algo, con limitadas opciones vegetarianas. También es interesante ver los puestos de fruta, y hay muchísimos puestos de souvenirs, guitarras y cuero a precios razonables. Es importante regatear.

El Palacio Municipal es otro lugar interesante que no suele figurar tanto, con varios murales sorprendentes. La entrada es libre.

El patio del Palacio Municipal.

Guadalajara tiene múltiples universidades, y fama de ser uno de los mejores lugares para salir de fiesta en México, con variada oferta. Lo único que podemos deciros de primera mano es que en la Avenida Juárez, a partir del Parque Revolución hacia el Oeste, hay múltiples locales donde “tomar unas chelas” sin dejarse el bolsillo, con mucho ambiente a partir del sábado al mediodía.

Cómo desplazarte: principales carreteras y conexiones de autobús.

Salir del / llegar al Aeropuerto Internacional de Guadalajara:

Es especialmente fácil salir del aeropuerto en transporte público, la verdad. Tan solo hay que caminar unos 15 minutos por el Boulevard Aeropuerto y llegas a la carretera que conecta Chapala con Guadalajara (entre otros), a la altura del puente para peatones.

Sobre el ‘arcén’ del lado del aeropuerto, verás que hay gente esperando transporte, y es que este punto es una parada de autobús. Y lo mismo ocurre al otro lado de la carretera, al que llegas cruzando por el puente peatonal -lógico, ¿no?-.

Si vas hacia Chapala, tienes que esperar del lado donde se encuentra el aeropuerto, y si vas a Guadalajara debes cruzar al otro lado.

Guadalajara

Lo más probable es que el autobús en el que lleguéis a Guadalajara (desde el aeropuerto, desde Chapala o desde Tequila por lo menos) termine su recorrido en la Antigua Central Camionera de la ciudad -y lo mismo se aplica para ir desde Guadalajara a estos lugares-.

Esta estación de buses -la llamada Antigua Central Camionera- está cerca del centro y se puede llegar a él caminando 25 minutos por la Calzada Independencia en dirección norte. O si por el contrario preferís ir sobre ruedas, cada 5 minutos pasa un Macrobús por esta misma calle que te deja frente al Mercado Libertad San Juan de Dios -a la altura del centro histórico-. Para abordar este autobús es necesario sacar un ticket en la máquina -las hay en todas las paradas- que cuesta 7 MXN (0,35 € más o menos).

Queremos hacer este apunte sobre la máquina expendedora de tickets, porque -al menos en nuestra experiencia- la gran mayoría de autobuses en México aún se pueden abordar pagando en efectivo. Si bien es cierto que poco a poco se está instaurando el método de pago con tarjeta de transporte, para así evitar asaltos a los conductores.

* La Ciudad de Guadalajara también cuenta con un sistema de Metro conocido como Tren Eléctrico o Tren Ligero. Si vas a moverte por los alrededores del Centro Histórico, lo cierto es que no resulta demasiado útil, porque las distancias son cortas. En general está más orientado al uso diario que al turístico; pero si alguien se anima, o se va alojar a las afueras, ahí queda el dato. El billete único cuesta 7 MXN (0,35€ aproximadamente). 

Tlaquepaque

Los autobuses desde el centro de Guadalajara a Tlaquepaque salen desde la Avenida 16 de septiembre y/o desde la calle Colón; ambas junto a los jardines Aránzazu y San Francisco. Y es que hay varias rutas que llegan o pasan por el centro de Tlaquepaque. El trayecto cuesta 8 MXN (0,40 €) y dura una media hora -aunque todo depende del tráfico-.

Esta imagen es parecida a la anterior, pero más de cerca -la de azul es la Calzada Independencia, y el recuadro rojo arriba a la derecha, el Mercado Libertad-. En el centro de la captura están marcados los jardines desde donde salen los autobuses a Tlaquepaque.

Para volver al centro de Guadalajara hay dos opciones muy fáciles de localizar: la calle Reforma o la Avenida Niños Héroes. Por las dos pasan regularmente los mismo camiones de vuelta a Guadalajara. Algunas líneas de autobús también entran al centro de Tlaquepaque, pero con el tráfico que se forma es más rápido salir caminando.

Si quieres ir directo desde Tlaquepaque al aeropuerto / o al revés:

Desde la calle República de Chile (7 calles al sur del Jardín Hidalgo de Tlaquepaque) sale la línea 643 que pasa por la Glorieta del Álamo. Decidle al chofer que os deje en esta glorieta -si le decís que vais al aeropuerto lo entenderá- y una vez allí colocaos sobre la carretera “Guadalajara-Chapala”. Suena loco, pero habrá muchísima gente porque pasan muchas líneas de bus. Nosotros salimos así la primera vez.

 

Los lugares mencionados se encuentras ubicados justo en los asteriscos. Por si había dudas…

Casi todos los camiones que recorren la carretera Guadalajara-Chapala pasan por delante del aeropuerto; literalmente. Os sirve cualquiera con dirección Capilla, Olivos, Sabinos, Cima Serena, Purísima, Agaves, Cajititlán, Jocotepec o Mezcala (lo acabo de mirar en una app, pero yo sabía que había un puñado). Lo sencillo siempre es preguntar antes de subirse, y así además le puedes pedir al conductor que pare a la altura del Boulevard aeropuerto -la calle que teníamos que andar para salir del aeropuerto a la parada de autobús-.

Chapala

Desde Guadalajara: 

(Ver la foto del apartado transporte:guadalajara)

Desde el centro -donde es muy probable que te alojes o te encuentres- tienes que llegar a la Antigua Central Camionera. Una vez allí pregunta por la puerta desde la que salen los autobuses a Chapala, que por suerte son frecuentes. El trayecto completo cuesta entre 100-150 MXN, creo -aunque lo estoy diciendo de memoria-, y tarda hora y media aproximadamente.

Para volver es igual de sencillo. Los autobuses empiezan su ruta en la plaza central del pueblo de Chapala.

Desde el aeropuerto:

(Ver la foto del apartado transporte:aeropuerto)

La verdad es que es práctico ir directos desde el aeropuerto a Chapala, porque el aeropuerto ya está a mitad de camino -más o menos-. Al igual que hacíamos para ir del aeropuerto al centro, caminaremos por el Boulevard Aeropuerto hasta dar con la carretera Guadalajara-Chapala. Y allí mismo, bajo el puente peatonal -sin cruzar la carretera- te recoge el autobús.

El transporte a Chapala pasa cada media hora más o menos -llevan un cartel con Chapala escrito en el parabrisas- y tarda una hora en llegar al pueblo. No llevábamos diario de viaje, pero -si mi memoria no me falla- creo que el billete único costaba 80 MXN (4€ aprox) -solo pagas la parte del trayecto que realizas-.

Tequila

Una vez más, la clave será la Antigua Central Camionera. Desde aquí salen los autobuses a Tequila cada 15 o 20 minutos, aunque solo 1 de cada 10 son directos. Los horarios varían por temporadas, pero por lo general hay dos directos por la mañana y dos por la tarde. Teniendo en cuenta que el servicio directo tarda 2 horas y el otro 3, merece la pena estudiárselo en la estación; por si puedes hacer cuadrar tu vuelta con un autobús de los ‘rápidos’.

Tanto en el directo como en el otro, el billete redondo cuesta 130 MXN,-80 MXN la ida y 50 MXN la vuelta; porque si lo compras junto te hacen un descuento de 30 MXN- como 6 € en total. Si vas para el día -o tienes claro cuándo vas a volver- merece la pena comprar los dos billetes juntos, porque son totalmente abiertos; es decir, podrás volver a cualquier hora en cualquier servicio que dé la compañía “Tequila Bus” -que así se llama-, tanto directo como no directo.

Tours tequileros:

El más famoso es el Tour de José Cuervo, aunque también es el más caro con diferencia. Los precios van a desde los 2.000 MXN (90-100 €) por persona hasta los 2.400 MXN (110-120 €). Incluyen transporte -parte se realiza en el Tren de José Cuervo- desde y hasta Guadalajara, visita a los campos de agave y a la fábrica, degustación, espectáculo mexicano, etcétera.

  • Puntualización: como ya he dicho, nosotros hicimos la excursión por libre, así que no tenemos una experiencia propia con la que opinar sobre el tour de José Cuervo. Pero nos han contado de todo; tenemos amigos que dicen haber bebido hasta la saciedad y no recordar demasiado, y amigos que se quedaron con la sensación de haber pagado de más. Con la diferencia del precio, la verdad, creo que puedes beber todo el tequila que un cuerpo normal puede soportar en las cantinas del pueblo. 

También hay tours más económicos -que parten de Guadalajara- que puedes encontrar fácilmente googleando “tour tequila”. De media cuestan unos 500 pesos (25€) por persona y suelen incluir transporte, un paseo por los campos de agave, visita guiada a una fábrica de tequila, recorrido y tiempo libre en el pueblo y alguna degustación.

¿Ventajas e inconvenientes de “montarte tu propio tour” como lo hicimos nosotros? Lo bueno; te sale por la mitad de precio -y el restante lo puedes gastar en tomarte unas ‘palomitas’ en la preciosa plaza del pueblo. Lo malo, no paseas entre campos de agave. En resumidas cuentas esas son las dos diferencias.

Si vas a hacer el tour por tu cuenta: lo mejor es llegar a la plaza de Tequila, y esperar a que se te acerque alguien ofreciendo ofertas -qué redundancia-. Recházalas un par de veces, y cuando te la hayan dejado a mitad de precio -si vas entre semana puede que incluso te la rebajen a un tercio- ya compras el ticket. Regatead. En lugares tan turísticos como lo es Tequila, no queda otra. Nosotros conseguimos un 2×1 -visita guiada a la fábrica de Orendain y un tour por el pueblo y alrededores- por 150 MXN (7 €) cada uno. 

Fin

Si tienes algún otro tip que quieras compartir, alguna corrección que sugerir -todos somos humanos, aunque he intentado ser lo más clara y concisa posible-, o alguna duda sobre lo explicado aquí arriba, no dudes en comentarnos en la ‘cajita’ que sigue al post.

Gracias por llegar hasta aquí =)

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