Tour por Wirikuta: desierto, peyote y Real de Catorce.

El pueblo Huichol -que habita mayormente en el oeste central de México- celebra una peregrinación anual al desierto de Wirikuta entre diciembre y enero. Llegan a recorrer más de 300 kilómetros a pie, aunque a día de hoy algunos realizan parte del trayecto en vehículos a motor.

Resumiéndolo mucho -y porque tampoco somos expertos en el tema-, este evento es de gran importancia para los huicholes y está lleno de propósitos, tales como portar ofrendas y adorar a los dioses, cosechar peyote para las ceremonias del año, recolectar raíces, etcétera. 

Si alguien quiere profundizar sobre el significado y la historia de esta peregrinación, le aconsejo que busque en google «peregrinación wirikuta». Porque hay cientos de artículos y reportajes que lo explican a las mil maravillas, y que comprenden su significado mil veces mejor que nosotros. 

Pero a lo que vamos: si quieres visitar el desierto de Wirikuta y sus alrededores, como el precioso pueblo minero Real de Catorce… esto es lo que tienes que saber.

QUÉ VER -de un plumazo-

1. Desierto de Wirikuta:

Lugar sagrado para la cultura Huichol, esta gran expansión de baja vegetación es especialmente afamada por la presencia de peyote; un pequeño cactus alucinógeno. Aunque también se puede encontrar en otras partes del norte de México, Wirikuta es el destino más común para ir a buscarlo. En la actualidad, la sobre explotación minera supone una seria amenaza para la preservación de este hábitat, que alberga múltiples tipos de cactáceas, coyotes, cascabeles o venados, entre otros. La minería requiere masivas cantidades de agua, en un lugar donde ya de por sí es escasa. 

2. Real de Catorce:

Es un pequeño pueblo minero ubicado en la sierra que delimita Wirikuta por el este. Fundado por españoles para explotar los minerales en la zona, a día de hoy recibe muchos visitantes, tanto nacionales como extranjeros. Y tiene una considerable comunidad de expatriados, que se une a una ya de por sí espiritual población autóctona. Todo esto hace que sea de obligada visita para los interesados en holística, medicinas alternativas, o artesanía. El ritmo lento del pueblo puede llegar a absorberte, y lo que era un plan de fin de semana corre el riesgo de alargarse.

Foto de Ivan Jaraiz (ivanssmile.com). Gran amigo y apasionado a la fotografía.

3. Cerro del Quemado:

En este cerro, ubicado a una hora de Real de Catorce, nace el sol según la cultura Huichol. Siendo parte indispensable de su peregrinación, también es popular entre todos los visitantes tanto por sus vistas, como por el recorrido, en cual pasa por minas abandonadas.

4. Estacion Wadley:

Es uno de los puntos de partida principales desde donde adentrarse en el desierto. En el pueblo -de algo menos de 500 habitantes- se encuentra la antigua estación de tren que le da nombre; ahora en desuso. Por las vías que dividen el territorio pasa el tren conocido como ‘La Bestia’; red de ferrocarriles de carga que une las fronteras sur y norte de México, y que es utilizada por los migrantes.

Foto de Ivan (ivanssmile.com)

En el mismo Wadley hay habitaciones en renta -por si alguien no quiere pasar la noche en mitad del desierto-, tiendas para comprar alguna cosa de última hora y un par de bares. Pero sobre todo, en Wadley están la mayoría de ‘guías’ que te llevarán al desierto o a Real de Catorce en ‘Willys’ -Jeeps de los 50 hasta los 70, todos ellos con motores más modernos-.

Foto de Ivan (ivanssmile.com)

CÓMO LLEGAR -ubicación y carreteras-

Matehuala: el primer acercamiento.

Es la conexión de autobús -y de carreteras- principal para llegar a lo que denominaremos zona de Wirikuta-Real de Catorce. Se encuentra sobre la carretera federal 57, entre las ciudades de San Luis Potosí y Monterrey, por lo que muchas líneas de autobús pasan por allí.

Pongo esta captura -tuneada- para ubicar la zona de la que hablamos en la geografía mexicana.

Una vez en Matehuala, hay diferentes opciones para moverte tanto a Wadley -y desde allí al desierto, por ejemplo-, como a Real de Catorce.

Los 3 puntos enmarcados en rojo van a ser nuestra referencia a partir de ahora. Los caminos marcados en rojo son para automóviles y autobuses, y para vehículos 4×4 los verdes.

Si vas a moverte en autobús –si no llevas coche propio, vaya-, aproximadamente cada hora hay autobuses de Matehuala a Real de Catorce. Y desde Real de Catorce hay muchos servicios de 4×4 -llenos hasta los topes normalmente- hasta Wadley, o directamente hasta el desierto. El mismo recorrido se puede realizar a la inversa.

Pero creo que lo necesario para saber qué desplazamientos puedes hacer una vez allí se resume en lo que he marcado en el mapa.

Cruzar la sierra andando también es posible. Mikel y sus amigos dieron toda la vuelta -Real de Catorce, el Quemado, Wadley y el desierto- andando y en autoestop; y en ese caso, cruzaron la sierra directamente.

La última vez -esa de la que hablo en «Perdida en el monte parte 2»- fuimos en coche, así que nos movimos por las carreteras marcadas en rojo. Y contratamos un guía -Juan- para que nos llevara al desierto.

Por A o por B terminas dando algún que otro rodeo, porque para salir hacia San Luis Potosí -a la federal 57- lo más rápido es volver a Matehuala.

ORDEN LÓGICO -para aprovechar el viaje-

Voy a trazar un plan imaginando que tienes mínimo 3 días -2 noches- para visitar la zona. Es una bonita opción para aprovechar un fin de semana largo; si estás en un radio de 6-7 horas de Matehuala, claro.

1. Llegar hasta el desierto de Wirikuta

Antes de nada: si esperáis un desierto -de toda la vida, ¿no?- lleno de arena y sin vegetación, Wirikuta os soprenderá. Porque no es así. Es más bien verde; tanto en época de lluvias como en época seca. Está repleto de una planta llamada gobernadora, que por lo visto crece sin apenas agua -y se utiliza para curar y tratar todo tipo de afecciones; en serio, todo tipo-.

Pero lo más llamativo y atractivo -para gran parte de los visitantes- de Wirikuta es el peyote. Es muy típico ir a Wirikuta para hacer una velada, que consiste en comer peyote y pasar la noche despierto; reflexionando, hablando… lo que os salga en el momento. Pero la velada es nuestra propuesta para la primera noche del viaje. 

Por lo visto, la mescalina -presente en el peyote- puede hacerte ver en HD. Así me lo describió un amigo que fue a hacer la velada, y me gustó el símil. O sea -según lo entendí-, no es que veas cosas raras ni imaginaciones; sino que ves la realidad aumentada. O aumentados tus sentidos. No lo sé, porque no lo he experimentado.

El Abuelito -que así se refieren cariñosamente al peyote- te llama, o no te llama. Y a mí no me llamó. Pero una vez en el desierto, se supone que si la naturaleza quiere que ‘hables con el abuelito’, el peyote te encuentra a ti -y no al revés-.

El peyote se debe recolectar con cuidado; sin dañar la raíz.

En cualquier caso, aunque solo vayas a pasar la noche alrededor de un fuego, a compartir vivencias con tus amigos -o a escribirlas en tu diario porque viajas solo-, el lugar merece la pena. De madrugada puedes escuchar manadas de coyotes aullar, y si das con una noche despejada, podrás ver las estrellas sin ninguna contaminación lumínica.

PD: en el entorno viven -además de liebres y coyotes- víboras y escorpiones, aunque nosotros no vimos nada. Yo prestaba mucha atención a dónde ponía el pie en cada momento, pero el guía -y chófer- que nos llevó hasta el punto donde acampamos nos dijo que nunca había visto una víbora. Y llevaba décadas entrando y saliendo del desierto casi a diario. Pero nunca está de más ser precavido. Mikel y sus amigos sí encontraron una cabeza de una cascabel, así que haberlas, las hay.

2. Hablar con el abuelito/tomar peyote:

Si vas a tomarlo -ya sea a bocados o en infusión- es importante que te expliquen bien cómo se debe cortar. Porque si dañas la raíz, puedes matar el cactus y no volverá a crecer. En cambio, si los ‘decapitas’ como es debido, volverán a ‘florecer’. Es un problema a tener en cuenta, ya que le lleva años crecer, y está en peligro de extinción.

Es aconsejable ayunar las horas previas al consumo -incluso llevar una alimentación vegana y saludable los días anteriores-; y no solo por mejorar la experiencia, sino por los posibles efectos secundarios que puede causar, así como vómitos, etcétera.

Los peyotes del plato se consideran medianos y pequeños. Hay de todo en ese popurrí.

Aunque la dosis y el efecto que pueda producir varían dependiendo de cada persona, recomiendan tomar un máximo de 2 a 3 peyotes medianos. Y sobre todo, tomarlo poco a poco para ver cómo reacciona tu cuerpo -y tu mente-. ***Añadido personal de Ane ‘la precavida’: si alguien del grupo puede no tomarlo, mejor que mejor, porque si ‘algo’ pasara -una víbora, un esguince, un mal viaje-, habrá quien conserve todos los sentidos intactos. 

Postdata: La tenencia de peyote es un delito federal, y tan solo está permitido recogerlo y tomarlo en el mismo lugar donde se encuentra. Con una pequeña excepción; y es que el pueblo Huichol puede llevárselo del desierto a sus comunidades.  Por lo tanto, no se te ocurra meter el peyote que te sobró la noche anterior en tu mochila, porque puedes meterte en problemas serios.

3. Visitar Real de Catorce:

Por la mañana -aunque sin prisa, porque es posible que no hayáis dormido demasiado- aconsejaría ir hasta Real de Catorce.El pueblo es muy bonito, rodeado de sierra y con calles casi verticales. Aprovechad la mañana para pasear, conocer el mirador y la antigua plaza de toros, comer algo, buscar un alojamiento… y descansar un poco.

Vamos abrigados porque hace frío. Y aunque parezca cómico vernos a los dos con ‘el mismo’ jersey, lo cierto es que el 90% de la gente que vimos en Real de Catorce también lo llevaba. Já. Para una vez que íbamos a la moda…

Las habitaciones dobles en pleno centro pueden costar desde 400 a 2.000 pesos (de 20 a 100 €), aunque si preguntáis a los locales, seguro que os saben indicar cómo llegar a las casas particulares que rentan habitaciones. En estos casos los precios varían de 70 a 90 pesos (3-4€) por persona y noche. Digamos que son, cuanto menos, curiosas.

También se puede acampar en la explanada junto a la plaza de toros. No lo hemos hecho pero siempre hay tiendas y furgonetas, conformando un improvisado camping. Y hay baños públicos cerca.

Nosotros nos quedamos en esta ‘curiosa’ habitación por 70 pesos cada uno. La familia dueña de la casa era amable y cubría nuestras necesidades: camas para dormir.

4. Subir al cerro del Quemado:

Por la tarde puedes subir al cerro donde nace el sol, para cerrar el círculo que abriste la víspera en la velada del peyote. Según nos explicaron, en el Quemado debes reflexionar por última vez sobre aquello en lo que has estado pensando por la noche. Y así poder irte tranquilo y en paz con tus pensamientos.

El ascenso puede hacerse a pie o a caballo. No puedo dar información sobre precios, porque no estamos a favor de utilizar animales para el transporte, así que ni siquiera lo preguntamos.

Por el camino hay varias minas abandonadas; entre ellas la más conocida y denominada Pueblo Fantasma. Y también hay opción de realizar el tour por la noche.

5. Noche en Real de Catorce:

Si en cambio, vuelves al centro al atardecer y todavía tienes energía, los fines de semana a menudo hay música en directo en bares y restaurantes. Empiezan sobre las 20.00 horas, y como el pueblo -como ya hemos dicho antes- es muy visitado, suele haber mucha gente por la calle, a pesar del frío. Porque eso sí; hace mucho frío. Así que llévate un buen jersey -y si no, lo puedes comprar allí mismo por 100 pesos, y llevarte un bonito recuerdo-.

 

5 respuestas a “Tour por Wirikuta: desierto, peyote y Real de Catorce.”

  1. […] Juntamos 3 días para completar el “típico tour” del desierto de Wirikuta; pasando por Matehuala, Wadley, noche en el desierto -el Peyote es opcional-, visitar Real de Catorce y subir al cerro del Quemado. (AQUÍ -clicando- el post específico-informativo por si alguien quiere conocer la zona). […]

  2. Quiero realizar un tour por Real de Catorce y el desierto tengo 3 días y dos noches desde el 16 al 20 de noviembre somos 2 personas

    1. ¡Hola Alejandra!
      Nosotros no trabajamos como agencia de viajes y no organizamos tours… pero seguro que en esta entrada encuentras mucha información útil para armar la excursión por tu cuenta, que además te saldrá más económico que por agencia 🙂
      ¡Disfruta porque es precioso! Y en noviembre… no olvides llevar ropa de abrigo 😛

  3. Tienes contactos para las veladas en el Desierto de Wirikuta?

    1. Si lo que quieres es un guía espiritual que te acompañe durante toda la velada, no.
      Tenemos el contacto de una persona de fiar que te lleva a distintos puntos dentro del desierto y te recoge a la hora que tú acuerdes con él. Si te interesa, escríbenos al email sos@viajarsinprisa.com y te lo mandamos por privado.
      Un saludo 🙂

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