Santiago de Cuba y alrededores; el oriente.

En este post vamos a contar nuestra experiencia en el oriente de la isla; más concretamente en los alrededores de Santiago de Cuba.
Si quieres saber cómo llegar hasta allí -hasta Santiago- de forma económica -es decir, en camión- echa un vistazo al post “Cómo salir de La Habana sin que te cueste un riñón”. =)
Esta foto es de esas fotos que se me han quedado grabadísimas en la mente a lo largo de los años -y mira que ni siquiera es buena, ni de luz, ni de ná-, y como que nunca me acuerdo de dónde se hizo… Pues nada más llegar a Santiago -a las 6am y sin apenas dormir- pasamos de nuevo por esta mini plaza y me dio una pequeña alegría =) Tonterías que me apetecía compartir. Sigamos.

¿Que tal es Santiago de Cuba? Genial. 

Merecen la pena las 14 horas de camión para llegar desde La Habana. Si tienes el tiempo, claro.
Cuando llegamos el 28 de noviembre de 2016 por primera vez a la ciudad, casualmente se encontraba de luto por la reciente muerte de Fidel Castro. Se le estaba rindiendo homenaje en la plaza del ayuntamiento -la caravana funeraria estaba de camino- y era impactante ver a la gente formada y esperando respetuosamente.
A pesar de que la música en público estaba prohibida hasta que acabara el luto -también el alcohol-, Santiago nos dio la impresión de ser una ciudad súper alegre, colorida y feliz.
La zona peatonal principal está llena de cafeterías, heladerías y puestos de artesanías / souvenirs, restaurantes, etcétera. Casualmente en Santiago descubrimos en nuestra primera visita a Cuba el “menú duplicado”; y es que los restaurantes tienen dos cartas con precios distintos, dependiendo de si has llegado a ellos por tu propio pie, o de la mano de algún jinetero. Atentos todos.
Paseando unos 20 minutos -aunque se te harán un poco largos si vas en pleno agosto y hace 35 grados- llegas al Cuartel Moncada, hoy en día llamado Ciudad Escolar 26 de Julio; que ha sido convertido en academia militar. Este cuartel es famoso por ser el lugar donde se inició la Revolución Cubana; a pesar de que el asalto al mismo resultó fallido, fue el que dió comienzo a la lucha.
El malecón también queda cerca del centro -en realidad la zona turística no es muy grande así que se puede recorrer andando entero-, y sobre todo luce en los atardeceres. Más que nada porque a mediodía hace calor -más en verano pero también en invierno- y se queda un poco desierto. A última hora en cambio, los jóvenes de la zona salen a jugar y a pescar cangrejos, y es entretenido verlos haciendo de las suyas =)
¡Ah! También hay letras en el Malecón. La primera vez no las ví 😛
En realidad, como con la mayoría de ciudades, supongo que la clave para visitarla es andarla. Y si te gusta comer y beber, probar sus restaurantes y terrazas. Si viajas con bajo presupuesto, pregunta por las heladerías antes llamadas Copelia -aunque ahora parecen haber sido vendidas a cadenas privadas, los cubanos aún las llaman Copelia- y siéntate a comer helado. Todo depende de la oferta y variedad con la que cuente el jardín Copelia en ese momento, pero puedes comerte barcos de 6 bolas por unos 2 € al cambio.
Recomendación excepcional: excepcional, porque no solemos hacerlas, y excepcional, porque la verdad es que siento que también es un buen consejo -jejeje-
El restaurante La Fondita, está sobre la avenida Jose Antonio Saco y cerca del Parque Serrano. Además de estar en el sitio ideal, y tener mesas en unos balcones preciosos, ofrece una carta sencilla pero a precios muy competitivos. Aunque no siempre les queda limonada -y creo recordar que no sirven cerveza-, las mariquitas -el plátano frito- estaban exquisitas y fritas en aceite nuevo -que no es tan habitual en los sitios baratos-. Únicamente podemos opinar sobre el arroz, la pasta y las guarniciones, pero estaba todo bastante bueno, salimos bien surtidos, y pagamos siempre menos de 2 € por persona.
No puedo marcar el punto exacto, porque no sale en Google Maps, y no estamos seguros al 100% de su ubicación, pero es en esta zona.

Excursión al Cayo Granma y El Morro:

Los autobuses tanto para El Morro (el De Santiago) como para Cayo Granma salen de un jardín ubicado junto a la carretera del Morro -adjunto capturas- y tardan entre 30 y 50 minutos. En época vacacional -osease, en verano- hay más servicio, aunque también es más caro. El autobús público debería costar 2 pesos cubanos, mientras que el autobús de la playa -que va al mismo sitio, pero solo funciona en verano- cuesta 8 pesos cubanos por persona.
Una vez hayas conseguido transporte, tienes varias opciones; puesto que el autobús para en el embarcadero para Cayo Granma, en la playa que hay junto al Morro, y también frente al cuartel militar. A veces, puede que la ruta finalice en el cuartel -nos pasó la primera vez-; y si esto pasa, puedes o bien esperar a que pase algún otro transporte, o bien seguir a pie la carretera que va al morro. Siempre pasa algo sobre ruedas, de todos modos.
Este es el cuartel que hay antes de llegar a la carretera que pasa por el embarcadero y la playa para acabar en el Morro. Puede que el bus os deje aquí, pero en el punto desde el que se ha hecho la foto hay una pequeña parada para esperar a la sombra.
Nosotros seguimos el siguiente orden: nos bajamos del bus en la playa -en la que era la última parada- y subimos andando por un “atajo” hasta el Morro. Hay dos opciones para llegar a él: seguir la carretera del Morro, que así se llama, o tomar un camino que sale por el lateral izquierdo de la playa si te colocas mirando al mar. El segundo es más corto, y el sendero está bastante sombreado -por los árboles-.
Tras visitar el fuerte nos tomamos un refresco -a precio normal, como 1,5€- en el restaurante con terraza que hay allí mismo, y una vez recuperamos temperatura -sudamos la gota gorda observando el fuerte bajo el sol- bajamos a la playa.
Íbamos a bañarnos, pero al final nos saltamos el paso por 2 o 3 razones: el agua no estaba taína limpia como pareciera desde lejos, había como 4 o 5 canciones sonando a todo volumen y al mismo tiempo desde los puestos de cerveza, y tampoco teníamos tantas horas por delante para visitar el cayo. Así que fuimos directos a la carretera y anduvimos los 2 kilómetros -aprox- que nos separaban del embarcadero.
Los barcos que cruzan del embarcadero a Cayo Granma tienen un horario establecido; aunque no sé cada cuanto los cambian, así que lo mejor es que preguntes nada más llegar, o en el mismo autobús. La gente que vive en la zona se los sabe al dedillo.
Para cruzar desde el embarcadero que hay justo antes de llegar a la marina hasta Granma, hay servicio a las 10 y a las 12 más o menos. Y para volver, hay una barca que sale algo antes de las 3 de la tarde al mismo sitio, u otra barca que va hasta Santiago a las 5 de la tarde. Si esta segunda barca encaja en tus planes, genial; porque así te ahorras el paseo en autobús hasta Santiago, que además por la tarde va hasta los topes.
Nosotros salimos en la barca de las 14:40, y puesto que no había ni medio metro de sombra libre en la parada de bus que hay junto al embarcadero, decidimos caminas hacia la playa. Nuestra idea era subir en el bus en la parada anterior a poder ser, y así asegurarnos en pasaje. Pero a la altura del restaurante encontramos un camión que nos cobraba 20 pesos (en lugar de los 8 del bus vacacional) por persona y nos dejaba junto al parque Céspedes. Y allá que fuimos.
Mientras nos subíamos todos al camión vimos pasar el autobús -y nos sentimos un poco bobos, la verdad-, pero tardamos nada y menos en adelantarlo… y fuimos muy cómodos. Nuestros compañeros de banqueta iban un poco enfadados, porque por lo visto la tarifa normal debía ser de 15 pesos cubanos. Pero como era agosto… así funciona la cosa.
Cayo Granma: 
Es una pequeña isla habitada en la Bahía De Santiago; de hecho, diría que está muy poblada para el tamaño que tiene. Aunque -sorprendentemente- no hay hoteles ni habitaciones en renta para el turismo, sí hay un par de restaurantes -con precios bastante caros, la verdad- enfocados al turista extranjero. Y también es posible que algún lugareño que ofrezca comer en su casa; a precio de restaurante medio barato. Medio solo.
En nuestra segunda visita a Cayo Granma -sí, nos hemos repetido un poco, pero es que el sitio merece la pena- conocimos a un vecino del pueblo que nos invitó a comer pescado -a la parte no vegetariana del grupo, más bien- a casa de “su tía”. Entrecomillo “su tía”, porque estoy 99% segura de que era una vecina que le iba a pagar comisión por llevarnos, y no su tía carnal. Qué más da. El hecho es que de haber querido nos ofrecían comer por 5 CUC (5€) por persona; mientras que en los restaurantes los platos de la carta no bajan de 8-12 CUC.
Noviembre 2016.
Agosto 2019. No tengo ni una pizca de vergüenza y voy con la misma camiseta jajajaja. Era consciente cuando me la puse…
De todos modos, y siguiendo lo que fue la costumbre del viaje, habíamos comido bocadillos de aguacate y tomate ya en la barca, y preferimos esperar a volver a la ciudad para cenar en nuestro “restaurante” preferido.
Fuerte El Morro:
Como bien indica el nombre; es un fuerte 😛
No, ahora en serio. La fortaleza, ubicada a la entrada de la Bahía De Santiago es impresionante, y tiene unas vistas -como era de esperar- espectaculares de toda la costa sur de la isla de Cuba.
Lo peor de nuestra visita fue el calor; una vez salimos del sendero que subía hasta el fuerte, no había una sombra donde cobijarse. Eran las 11 de la mañana -creo- y debía hacer más de 30 grados con muchísima humedad. Recuerdo haber echado de menos tener un paraguas grande a mano… Pero merece la pena. Total, el calor se pasa después…
La entrada al museo creo que costaba 5 CUC (5 €), y aunque nosotros no llegamos a entrar, el señor que nos invitó a comer a casa de “su tía”, también nos ofreció una entrada más barata para el museo del Morro. No indagamos más, pero opciones… haberlas, as hay. Para todo. Jajajaja.
Allí mismo -a escasos 100 metros- hay un restaurante con una terraza / mirador techado súper agradable. Las cervezas y los refrescos cuestan entre 1,5€ y 2€; precios dentro de lo normal en Cuba para productos enlatados, y diría que hasta precios baratos para el emplazamiento -turístico por excelencia-.

Excursión a la Playa de Siboney:

Aquí no volvimos este agosto; pero no por falta de ganas, sino por falta de tiempo. A mí -Ane al teclado- sobre todo me hubiera gustado volver para -con suerte- hacer snorkel tranquila y sin medusas esta vez… Os cuento.
Siboney es un pueblo a las afueras de Santiago de Cuba; a algo más de media hora en bus. Para llegar a él hay que llegar al mismo jardín que para ir a El Morro, y una vez allí… preguntar. Por si acaso pregunta a un par de personas distintas, por si no coinciden en las indicaciones. Pero es sencillo encontrar transporte.
El pueblo no tiene gran misterio; o no me lo pareció. Más allá del Centro Recreativo Sitio del Compay, famoso por ser la casa en la que vivió Compay Segundo. El músico convertido en icono internacional por ser guitarrista de Buena Vista Social Club a la edad de 90 años, y el compositor de la canción Chan Chan.
La playa, en cambio, tiene su gracia. No sabría si clasificarla de urbana -porque está según termina la calle central- o de salvaje -porque tiene cero infraestructura-, pero lo cierto es que mínimamente diría que es original; porque puedes estarte bañando mientras una vaca pasta a 10 metros del agua.
Lo que os estaba diciendo… =)
Y qué agua. Como comentaba al inicio del punto, para mí fue un poco chasco porque me dan miedo -pánico- las medusas. Intenté entrar al mar dos o tres veces… para acabar huyendo despavorida todas ellas.
Pero Mikel si se pasó un buen rato bajo el agua, e hizo unas cuantas fotos. Posdata: agradecedme la selección realizada, porque os juro que hasta me he mareado un poco viendo las fotos -puede que alguna esté algo borrosa, solo puede…-. Resumiendo: mucho pez, bastante coral, estructuras sumergidas… y todo esto a escasa media hora de una de las grandes ciudades de Cuba.
Si te has cansado del asfalto y los parques, y quieres refrescarte… acuérdate de Siboney.

MÁS PUBLICACIONES PARA VISITAR CUBA: 

En el apartado de MiniGuías – Cuba podrás encontrar todas las entradas que hemos ido publicando sobre esta maravillosa isla caribeña.
Hay un poco de todo: transporte –cómo viajar en botella por Cuba, o cómo llegar del aeropuerto al centro sin pagar taxi-, consejos para una primera visita, posts para conocer sitios no tan turísticos -como la playa de Rancho Luna, la Bahía de Cochinos, El Nicho, etcétera-, posts para sitios turísticos –Cayo Santa María, Cienfuegos, etcétera- y la última y más actual entrada… una guía con todo lo que quieres saber para subir al Pico del Turquino.

2 respuestas a “Santiago de Cuba y alrededores; el oriente.”

  1. Хорошая статья

  2. […] SANTIAGO DE CUBA Y ALREDEDORES. Un fuerte, un cayo, playas… la ciudad del Oriente tiene muchí… […]

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