Izabal: Livingston, Manabique y Río Dulce.

Una de las zonas más visitadas de Guatemala, el departamento de Izabal tiene un poco de todo; playas de arena blanca con cocoteros en el Caribe, manglares, lagos, una fortaleza de la época dorada de la piratería, una comunidad Garífuna, y un río navegable con una pintoresca marina aseguran contraste.

Un mapa rápido para poder situar la zona de la que vamos a hablar.

Río Dulce

El punto de acceso natural, a no ser que vengas en barco -lucky you!-, es vía Río Dulce. Se trata de un pequeño pueblo ubicado en el cuello que conecta el lago Izabal con el río, que fluye hacia el Caribe. La construcción no es bonita. Sin embargo, tiene un innegable atractivo, ya que el trasiego de locales, guatemaltecos de paso, cruceristas y mochileros, unidos a los múltiples muelles, todos ellos coronados por bares, hacen que sea la versión moderna de un puerto pirata.

Si mal no recuerdo, estas fotos están también en el post del ‘autoestop náutico a lo loco de Rio Dulce‘. Estuvimos de paso, la verdad, así que no tenemos mucho material del pueblo. Sorry.

Transporte:

El servicio de lanchas colectivas está debajo del puente, ofreciendo viajes hasta Livingston con paradas en distintos puntos de interés por el camino, incluyendo aguas termales. La única forma de salir hacia Livingstone es con ellos, o con un barco privado; no hay carretera o camino. El descenso es espectacular, y hay alojamientos y restaurantes en las orillas.

Acceso/Salida: combis y autobuses desde Flores, Ciudad de Guatemala, Puerto Barrios y otros puntos. Lanchas a Livingston.

Alojamiento:

Hay camas para todos los bolsillos, y negociando puedes conseguir habitaciones dobles decentes con baño privado por menos de 15€. Por tanto, puede ser tan solo un nodo de conexión agradable -así lo usamos nosotros-, o una base para varias excursiones de día.

Alrededores de Río Dulce / excursiones:

Castillo de San Felipe de Lara:

Se trata de una fortificación construida por el imperio español para proteger el acceso al lago, y a los bienes que se almacenaban allí para ser enviados a la península. Fué restaurado en numerosas ocasiones, tomado por los piratas, e incluso sirvió de prisión. Se puede llegar andando en 40 mín desde Río Dulce, o tomar una combi.

Aquí en cambio hicimos bastantes fotos considerando el rato que estuvimos. Jaja. He tenido que hacer una selección y tó.

Finca El Paraiso:

Vaya por delante que no la visitamos por los problemas de Ane con los mejillones. Sin embargo, todos los locales en Río Dulce la recomiendan encarecidamente, así que por algo será. Se trata de un ecoturismo con saltos de agua. Se encuentra en la costa norte del lago Izabal, y se llega en lancha desde Río Dulce.

Hay más proyectos turísticos en esta línea alrededor del lago.

Quirigua:

Se trata de un yacimiento arqueológico maya. No lo visitamos. Por lo visto, es menos vistoso que Tikal, pero la escultura del sitio es sobresaliente.

Cocodrilos y manatíes:

Hay presencia de ambos animales en el lago Izabal, y se pueden concertar salidas en lancha para verlos.

Livingston

Ubicada en la desembocadura de Rio Dulce -el río ahora, no el pueblo-, esta comunidad garífuna es como visitar un independiente de Guatemala; no tiene acceso por carretera, la población local es afrocaribeña, tienen su propio idioma…

Ritmo caribeño, cocos fríos en cada esquina, algún puerco atado tranquilamente en mitad de un solar… es un lugar ideal para tumbarte en una hamaca y dejar que pase el tiempo. Sin embargo, si eres un poco inquieta, también hay excursiones para el día que puedes hacer tanto andando, como en lancha.

Transporte:

Acceso/Salida: en lancha desde Río Dulce o Puerto Barrios.

Alojamiento:

Al igual que en Río Dulce, hay alojamientos tanto par los más exigentes, como los más ratas, pero si eres de los últimos, es conveniente preguntar bastante, ya que hay muchos que no tienen ni cartel.

Alrededores de Livingston / excursiones:

Se pueden hacer excursiones desde Livingston a los establecimientos que se encuentran río arriba; la mayoría tienen servicio de lanchas. Y si eres más de andar, hay playa de sobra también. 

Nuestra foto de portada -en la web, en la página, en el logo…- está sacada precisamente en un embarcadero medio abandonado que hay a las afueras de Livingston. En el paseo por la playa.

Siete Altares:

Puedes pasear -hora y poco- por la playa hasta Siete Altares, unas cascadas que desembocan en el mar. El lugar es precioso, y da para excursión de una mañana, quedándote un rato a bañarte y saltar -hay un buen punto en la última cascada-. Es conveniente llevar calzado de agua, y hay que pagar entrada. Para el camino, hay que llevar agua, o un cuchillo para abrir cocos. También se puede llegar en lancha desde Livingston.

Por el camino puedes cortar cocos de los árboles para hidratarte. I-de-al, ¿que no?

Y ese es el punto desde el que mejor se puede saltar. El que vendría a ser el séptimo altar -la última poza-.

Estero Lagarto – Punta Manabique

Un largo dedo de mangle, visible desde Livingston, cierra la bahía de Amatique. Prácticamente en el extremo del mismo, mirando hacía la bahía, está Estero Lagarto, una decena de familias que viven de la pesca y la obtención de carbón del manglar. Han desarrollado un pequeño ecoturismo -4 habitaciones con techo de palma- perfecto para olvidarse del mundo. Ojo, la electricidad la proveen los paneles solares, no hay cobertura, no hay una sola tienda donde comprar una tortilla. Puedes llegar a sentirte cautiva, sobre todo si hace mala mar -lo que nos ocurrió-, imposibilitando pasear por la orilla, que es el único punto por donde se puede avanzar. Todo lo demás es manglar. Creedme, he probado a ver a dónde llegaba.

Al frente se ve Manabique, y detrás está el Caribe. Aunque no se puede cruzar el manglar a pie. =(

Es otro tipo de turismo. Prácticamente, pasas a vivir en la casa de invitados, donde la familia te dará de desayunar, comer y cenar -pescado, mayormente, aunque siempre preguntan, y se adaptan-. Puedes visitar los canales en cayuco por dentro del mangle, o incluso alquilar uno -insistiendo-, todo a precios razonables.

Hay guías de viaje que hablan de cocodrilos, manatíes, y hasta jaguares. El patriarca de la familia, que llevaba toda su vida ahí, nos dijo no haber visto uno nunca. Es un punto a tener en cuenta.

Manabique es lo más parecido que he visto al paraíso en mi vida -Ane al habla-.

Transporte:

El único acceso -y salida- es mediante la lancha de la familia, que puede ir a Livingston o Puerto Barrios. Por supuesto, está sujeto al estado de la mar, lo que puede trastocar los planes.

El servicio -viaje de ida y vuelta- en 2016 costaba 1.000 Quetzales (130€ aprox) por lancha. Desde la oficina de turismo de Livingston -cercana al puerto- contactan con Estero Lagarto y pasan a recogerte en el embarcadero frente a los restaurantes a la hora acordada.

Alojamiento y comida: 

La habitación doble costaba 150Q (20€) y cada almuerzo entre 30-50 Q (4-6€). Tal como hemos mencionado antes, allí no hay tienda ni ATM, así que es necesario sacar efectivo antes de subir a la lancha. Normalmente lo pagas todo el día en que te vas.

Esta es una foto -no demasiado buena, lo sé- de la terraza del alojamiento. Está casi sobre el mar…

Para más fotos y anécdotas personales de Manabique, siempre podéis leer el post «El Ostión de Manabique» que además está bastante divertido 😛

Puerto Barrios

Es un puerto para cargueros, principalmente para sacar contenedores de bananas. No tiene el aire romántico de Río Dulce, ni el toque caribeño de Livingston, por lo que sólo pasamos por allí para coger la combi hacía Río Dulce. Tiene fama de insegura.

Nosotros estuvimos en Puerto Barrios porque era el camino más sencillo. Desde Manabique -donde estuvimos 3 días- podíamos ir a Livingston o a Puerto Barrios en la lancha, y en el segundo hay autobuses; mientras que desde Livingston tienes que subir Río Dulce hasta el pueblo. No visitamos demasiado. 

Transporte:

Hay autobuses o combis a bastantes puntos, incluyendo Ciudad de Guatemala, aunque el trayecto es muy largo en ese caso. 

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